DESOLADA

Primer Lugar

Los copos de nieve, despegados de su cielo azul, habían cubierto la ciudad con un hermoso manto blanco. Pero la célebre poeta solo veía desolación y una tierra sin primavera. A pesar de su clarividencia, su juventud no llegó a ver que, en este sur intenso, la primavera es un talismán que se lleva adentro, porque no son pocas las veces en que se ha hecho necesario ir mucho más allá de donde llegaron los muertos.

Maria Antonieta Barrientos Bahamóndez, 59 años, Punta Arenas.
Ilustración: María Francisca Possel @franciscapossel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *