Premio Mejor relato 80 años del Descubrimiento del Petróleo
El pulpo Simián le dijo al gringo durante varios días que tuviera cuidado con el lodo que estaban inyectando. Con un inglés rústico, más unos gestos, le advirtió que algo bullía debajo de la tierra. Años de arquero le habían otorgado esa intuición del ataque inminente. Ese día se alejó para no recibir el impacto. El gringo, de piel pálida, quedó bañado en petróleo, incluida la mesa donde, con extraños aparatos, el pulpo medía las capas de la tierra. El gringo regresó a su natal Detroit con la prensa bajo el brazo: «Crudo en los confines de la tierra».
Carolina Berrocal Gutiérrez, 38 años, Punta Arenas.
Ilustración: Francisca Reyes @franciscavalentin_

