PERRO OVEJERO

Premio al Talento Infantil

No sé qué hora es ni cuánto dormí, pero durmiendo en esa lana tan suave, se duerme muy bien. Una niña muy amorosa me trajo agua y comida. Me cae bien, aunque me agota el hecho de que después de jugar tengo que arriar a las ovejas flojas. Después voy con la niña y unos caballos me asustaron, me retan por ladrar mucho, de noche me gusta cazar conejos y ver la luna, a pesar de que despierto a los dueños con mi aullido.

Violeta Sanhueza Delgado, 12 años, Punta Arenas.

Ilustración: Catalina Salinas (@cata_saliburo)

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