Premio al Mejor Relato de la Memoria
Encontré un pañuelo rojo en una caja con cosas antiguas en la Vieja Patagonia. No tenía nombre, ni fecha, ni explicación. Solo olía a madera vieja y a invierno. Cuando pregunté a quién pertenecía, en vendedor me sonrió: “De alguien que creyó que el mundo podía cambiar”. Lo compré y lo doblé con cautela. Hay revoluciones que caben en un bolsillo, pero pesan una vida entera.
Félix Rojas Valderas, 17 años, Punta Arenas.
Ilustración: Héctor Calvo (@titecalvo)

